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Ideas para el Desarrollo en las Américas (IDEA)

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Ideas para el Desarrollo en las Américas (IDEA)

Publicación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Volumen 37: Mayo-agosto, 2015:

Cambio climático y salud

E l cambio climático suele asociarse —y con razón— con un conjunto cada vez más familiar de fenómenos. Las temperaturas medias están aumentando, como se muestra en el gráfico más abajo, y lo mismo ocurre con el nivel de los mares.

Al mismo tiempo, el cambio climático cuestiona nociones simplistas de causa y efecto. No se puede sostener razonablemente que cualquier evento climático concreto, como las inundaciones o las sequías, es el resultado del cambio climático. Sin embargo, se puede decir que la frecuencia e intensidad de esos eventos están aumentando progresivamente. Se trata de un cuadro aún más complejo cuando se consideran los efectos de esos eventos. Su impacto varía según los lugares —por ejemplo, las tierras bajas costeras vs. las tierras altas del interior— y a lo largo del tiempo en el mismo lugar.

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La evaluación de esos impactos implica mucho más que la recopilación y análisis de datos meteorológicos dado que la salud humana se ve afectada tanto por los eventos climáticos individuales como por las tendencias climáticas que emergen a lo largo del tiempo. Esto es especialmente válido para América Latina y el Caribe, donde gran parte de la población vive en o cerca de latitudes tropicales. Incluso los trabajadores de cuello blanco urbanos tienen que dejar sus viviendas y oficinas con aire acondicionado de vez en cuando y exponerse a días extremadamente cálidos que pueden agravar las condiciones pulmonares. Son mucho más vulnerables los pobres y las personas que carecen de viviendas adecuadas —un porcentaje en disminución pero todavía considerable de la población de la región—, así como los niños, las personas ancianas y las mujeres embarazadas. Los trabajadores agrícolas y otros trabajadores que laboran en el exterior, que constituyen una proporción importante de la fuerza laboral de la región, también pueden enfrentarse a dificultades de agotamiento físico y de productividad a medida que trabajar se vuelve más difícil o incluso imposible. Dado el alto nivel de informalidad de la región, los días de trabajo perdidos pueden representar grandes pérdidas del ingreso para hogares con recursos de por sí limitados, y pueden alterar la alimentación y otros consumos que sustentan una buena salud.

En pocas palabras, si bien América Latina y el Caribe ha logrado grandes avances en materia de salud pública en las últimas décadas, estas mejoras pueden desacelerarse, o en algunos casos incluso invertirse, si los gobiernos y los ciudadanos no se adaptan a los efectos actuales y previstos del cambio climático. Con el fin de proporcionar una base para futuras políticas e investigaciones, el Banco Interamericano de Desarrollo emprendió el proyecto de investigación “Los impactos del cambio climático sobre la salud en América Latina y el Caribe” y encargó seis estudios que abarcan datos de diversos países grandes en los que vive la mayoría de la población de la región (por ejemplo, Brasil, Colombia, México, Perú y Venezuela) así como varios países más pequeños como Bolivia, Nicaragua, Paraguay y República Dominicana.

Algunas de las conclusiones de los estudios son intuitivas y coinciden con anteriores investigaciones sobre las variaciones del clima. La exposición a lluvias excesivas durante períodos crí- ticos de la gestación, por ejemplo, se asocia con posteriores reducciones del desarrollo cognitivo y de la altura en comparación con niños no afectados en Ecuador. De la misma manera, a medida que las regiones templadas de Brasil experimenten temperaturas más altas, se prevé que el rango de exposición al dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos, se amplíe hacia el sur.

Otras conclusiones son bastante menos evidentes. Un análisis del shock climático en Colombia, en 2010, caracterizado por fuertes precipitaciones y alta variabilidad de las lluvias, demuestra que, en realidad, en algunos casos el dengue disminuía cuando se producían inundaciones. Se anticipa un resultado similar en el caso de aumento de las precipitaciones en zonas de Brasil que ya están expuestas a altas precipitaciones. Las larvas de los mosquitos, que necesitan agua estancada para alimentarse y desarrollarse, pueden ser eliminadas por las fuertes lluvias y las inundaciones.

Este número de IDEA presenta los debates sobre tres estudios del proyecto de investigación. Éstos subrayan los impactos de eventos que previsiblemente aumentarán a medida que el cambio climático evolucione y sugieren enfoques de adaptación válidos tanto para los países desarrollados como en desarrollo. Si bien estos documentos abordan sólo algunas de las numerosas preguntas asociadas con el cambio climático y la salud, representan pasos importantes para aliviar un problema que influirá en el futuro de las personas, las familias y los países en las próximas décadas. ?

Consulta el número completo de IDEA (Ideas para el Desarrollo en las Américas)

 


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